Probando el JAC S1 2019
27/08/2018 Reportes de Manejo

Probando el JAC S1 2019

Definido por la marca como el primer citycross del mercado, este modelo ofrece una notable relación precio/producto.

Las marcas de origen chino siguen sorprendiendo con su propuesta de nuevos modelos. Hoy por hoy, la norma es que sean todos SUV, y si no alcanza para esa denominación, bueno es inventar algo que se les parezca.

Así nace el JAC S1, definido como el primer citycross del mercado, aunque uno no se explique muy bien qué significa eso. Porque a nosotros nos sigue pareciendo un hatchback subcompacto recargado con plásticos, con un despeje al piso algo mayor y con la rueda de repuesto colgada del portalón. Cosas del idioma.

El JAC S1 se ofrece en el mercado chileno con dos niveles de acabados, Comfort y Luxury, cada uno con la opción de pedir la carrocería bicolor. En total, estas cuatro versiones van desde los $7.190.000 a los $7.690.000, aunque si se aplican todas las bonificaciones existentes, el precio de entrada queda en $5.590.000.

El diseño manda

El nuevo JAC S1 es un auto pequeño de 3,77 metros de largo, 1,69 metros de ancho y 1,57 metros de alto, con cuatro puertas laterales, portalón trasero y capacidad real para cuatro ocupantes. El despeje es interesante para el concepto: 185 mm, parecido a un Jeep Renegade.

La silueta no admite dudas: es un hatchback con dos cuerpos muy marcados. El primero muestra un capó elevado que se integra muy bien con el parabrisas, que está mucho más reclinado de la norma en el segmento de los citycars (¿o citycross?).

Este primer cuerpo muestra también el diseño frontal, muy alineado con el resto de los modelos de JAC. Incluye la parrilla de doble corchete, ahora con la palabra JAC en el centro, y unido a focos tridimensionales que le dan una sensación de anchura al modelo. El paquete se complementa con molduras bajas que asoman como una especie de protección y neblineros (versión Luxury).

Tras el parabrisas se inicia el segundo cuerpo, muy alto para el tamaño general del auto, aunque eso es obvio en este tipo de diseños. A partir de las plazas delanteras el techo comienza a bajar hasta llegar a un final abrupto, donde el S1 parece cortado con un machete.

Llantas de 15” y barras en el techo aportan a este look más agresivo, mientras que todo el contorno de las ventanas es de plástico negro, que reafirma la propuesta cross. JAC ofrece además la opción de comprarlo con el techo blanco.

Sin embargo, el elemento más destacado del diseño es la rueda de repuesto colgando de la zaga. Se ve bien, pero el peso es tan grande, que abrir el portalón es una tarea que demanda no poca energía.

No sólo eso, porque desde ya aventuramos que Derco tendrá varios dolores de cabeza con esto y una ardua tarea de recambio de las barras telescópicas que sostienen la puerta, porque estarán vencidas en pocos miles de kilómetros. Así que, a comprar repuestos.

En interior a tono

Muy en concordancia con el exterior es el habitáculo del JAC S1, que luce moderno y se ve sorprendentemente bien construido, con plásticos de buena calidad unido lamentablemente a otros de descuidado trabajo (hay algún borde filoso por abajo).

Dentro de un diseño que podríamos definir como asimétrico, destaca una pantalla multifunción de 7" puesta en voladizo justo arriba del tablero, y mandos de la radio con un diseño bien particular y atractivo. No nos gusta la posición de los botones del computador, a la izquierda y por abajo del volante.

El tapiz es de eco cuero (tela en la versión Comfort) y tiene costura rojas a la vista en las puertas, con decoraciones cromadas en las salidas de aire y en los laterales. La posición de manejo es alta y el volante no cuenta con ajuste en profundidad, pero aún así es sencillo encontrar la posición de manejo óptima. En el centro hay un apoya brazos que, la verdad, no termina de funcionar ya que la caja es mecánica y molesta más que descansa.

Respecto de la caja, los cambios van tan juntos, que no es difícil meter quinta pensando que es tercera, o pasar de quinta a segunda.

Las plazas traseras son sorprendentemente buenas para el tamaño del auto. Entran dos personas cómodas o tres niños, pero quienes sean muy altos van a quedar justas de cabeza, aunque no de piernas.

Tiene posavasos, portabotellas y receptáculos en la consola, que lo hace muy funcional.

Entre el equipamiento de serie, el JAC S1 ofrece doble airbag frontal, frenos ABS con EBD, sensor de retroceso, anclajes isofix, computador a bordo, aire acondicionado, radio MP3 y kit eléctrico completo.

La versión Luxury agrega la pantalla de 7” con bluetooth, tapiz de cuero, volante multifunción, cámara de retroceso y sensor de presión de neumáticos, entre lo principal.

Muy entretenido

Considerando que el JAC S1 se vende con un motor de cuatro cilindros y 1.3 litros, que eroga 99 Hp y 126 Nm de par, y que está asociado a una caja mecánica de cinco marchas, no esperábamos nada distinto a lo que suele ofrecer cualquier citycar.

Pero vaya sorpresa nos dio este muchacho. Y es que es tan ágil de llevar, que se vuelve más que divertido.

Hay que decirlo: el S1 se mueve de manera muy ágil en espacio reducido, pero también a campo libre. Superando la barrera de las 2000 rpm, el motor acelera y acelera, y pareciera que lleva volando. Una gracia: no flota como muchos subcompactos livianos, ni lleva el eje trasero suelto, sino que ofrece un sorprendente aplomo que nos hace empujar todavía un poco más con bastante seguridad.

Y la dirección responde a esta exigencia más rápido de lo esperado, ofreciendo un poco común tacto en este tipo de autos. Buena puesta punto sin duda.

Obviamente que su mejor régimen de marcha está a partir de las 2.800 rpm, y el crucero a 120 km/h se alcanza a 3.700 vueltas. Eso no es nada de holgado pero no se siente forzado. Raro. A partir de las 3.200 rpm comienza a sentirse ruido adentro del auto, primero de rodadura, luego de motor.

Ahora, el auto pide y uno entrega, y entre vuelta y vuelta se nos fue un estanque de bencina. Son apenas 35 litros, pero se esfumaron, con un consumo promedio de 9,4 litros. Y eso no es mucho para un auto tan chico y ligero. La marca homologa 11,8 en ciudad y 17 en carretera, pero nosotros estuvimos muy lejos de eso.

Dinámicamente los problemas se sienten en la suspensión, algo tosca en compresión y con algunos golpes cuando se pasa algo rápido por lomos de toro. También se entiende porque el auto es pequeño y el recorrido del amortiguador es corto.

Conclusión

Gran auto el JAC S1 desde varios puntos de vista. Primero, por el precio, muy competitivo, y con la fortaleza de este diseño estilo crossover que tanto gusta, frente a modelos menos agraciados en el diseño como el Hyundai Grand i10, el Suzuki Celerio y el Chevrolet Spark.

Nos gusta también la calidad percibida interior y la relación precio/equipamiento está más que buena.

Y si bien el motor de casi 100 caballos nos destaca, sí lo hace la puesta a punto del auto, que ofrece una conducción muy entretenida.

¿Lo malo? Definitivamente la rueda sobre el portalón, ya que se está comprando problemas de futuro cercano.

¿Vale la pena? Por ese precio y las muestras de calidad que ha dado JAC con sus últimos modelos, sin lugar a dudas.

Galería Test Drive: JAC S1 2019

Test Drive: JAC S1 2019

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