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Probando la Chevrolet Trailblazer 2019

Los SUV como tal, ya casi no existen, pero aun los puedes encontrar como ofertas de valor ante modelos más modernos y voluminosos. Trailblazer vuelve a Chile como un completo aunque muy tradicional SUV de 7 plazas que se la juega con una agresiva relación precio-equipamiento, más las aptitudes todo terreno de Colorado.

Probando la Chevrolet Trailblazer 2019

Así como la Colorado, Chevrolet aprovecho el vuelo para lanzar en Chile a la Trailblazer, un modelo que conocemos de bastante tiempo, pero que vuelve reencarnado en una plataforma distinta y orientada hacia mercados distintos. La Trailblazer de antaño era un producto basado en la plataforma GMT360 de la marca del corbatín, pero que finalmente se fue diluyendo en pos de modelos monocasco. Chevrolet usó este nombre para seguir en la senda de los SUV tradicionales y así ponerles un rival a otros dos SUV basados en camionetas del segmento D como son la Toyota Fortuner y la conocida Mitsubishi Montero Sport, aparte de ser una opción de valor ante SUVs de 7 plazas como podrían ser una Honda Pilot o una Kia Sorento.

Diseño y dimensiones

Comenzando con lo estético, Trailblazer es probablemente la más conservadora entre sus pares. Y esto es porque prácticamente, es una Colorado, adaptada como SUV, conservando un look de camioneta muy aparente. El clip frontal es exactamente el mismo, al igual que las puertas delanteras, incluyendo el frontal con parrilla doble y focos estilizados, así como el capot alto y sus pasos de rueda ligeramente abultados. Finalmente, en la parte trasera destaca su pilar D completamente negro (para dar la ilusión de una zona vidriada extendida y el corte recto de la zaga, de imagen más cuadrada, lo que deja entrever su clara vocación utilitaria. Sus focos traseros y el diseño de su portalón son muy tradicionales, recalcando lo que venimos contando.

No pasa así con Fortuner y Montero Sport, de look mucho más propio, estilizado y moderno. Estamos claros que hoy las SUV son más urbanas y aerodinámicas que antes, y que puede existir un público al que le guste su impronta más tradicional, pero si se quiere ser competitivo en el mercado, no solo basta robustez. En ese caso, Trailblazer se ve más anticuada. El estilo de Colorado, funciona bien en un mundo de camionetas, no así en el de SUVs.

De dimensiones, la Trailblazer es parecida a Colorado, pero medio metro más corta, 12 cms más alta y cuenta con 25 cms menos entre ejes. Por otro lado, tiene ángulos de ataque y de salida más agresivos, de 30º adelante y 25º atrás, sin olvidar un despeje elevado desde 213 a 229 mm.

Sus medidas principales son de 4.878 mm de largo, 1.902 mm de ancho, 1.911 mm de alto y 2.845 mm entre ejes. Como ejemplo, Montero Sport mide 4.785 mm de largo, 1.815 mm de ancho, 1.800 mm de alto y 2.800 mm entre ejes, con un maletero de 673 litros, más grande que el de Trailblazer, de 554 litros. Con las 7 plazas hay 205 litros disponibles y el cubre equipaje lo puedes guardar en la parte trasera para que no quede haciendo estorbo por ahí.

Interior y equipamiento

En su interior, tal cual como mencionamos, el interior se recoge directamente de Colorado, con la consola simétrica y los acabados del modelo High Country, mezclando plásticos duros y utilitarios con algunas superficies suaves forradas en eco cuero con costuras visibles. El diseño es tradicional y muy “Chevrolet” por así llamarlo, pero no va en la linea de Equinox.

Lo que sí es importante mencionar, es que Trailblazer se ofrece en una sola versión, tope de linea y que cuenta con un nutrido equipamiento, incluyendo un sistema multimedia MyLink de 8 pulgadas (de interfaz obsoleta), con soporte para Apple CarPlay y Android Auto, pero también con GPS que tiene cargados los mapas de casi todo Sudamérica (exceptuando Bolivia), además de comandos por voz, volante de cuero multifunción, control crucero, climatizador automático con regulación de aire acondicionado para las plazas traseras (y la última corrida), completo computador a bordo, encendido remoto de motor con activación automática de climatizador, alzavidrios eléctricos one-touch para todas las plazas, espejos de ajuste y plegado eléctrico, asiento del conductor eléctrico, tomacorrientes auxiliares, espejo central fotosensible y tapiz de cuero en color café, aparte de compartimientos portaobjetos y apoyabrazos para la primera y segunda plaza.

Los asientos traseros, aunque no tienen sujeción lateral, son más blanditos, lo que permite asentarse de manera cómoda, incluyendo al que va en el medio, que, si bien no tendrá el mejor espacio, si tendrá suficiente para ir tranquilo. Ahora, las plazas auxiliares, nos sorprendieron por su habitabilidad, siendo fácilmente uno de los mejores 7 plazas que han pasado por nuestras manos. Caben dos adultos correctamente sentados (no como en las plazas delanteras, pero guardando las proporciones) con espacio para los rodillas y pies, además de una bandeja portaobjetos en el centro. El acceso es bueno, pero podría ser mejor si las puertas traseras se abrieran más. Como siempre ocurre en los SUV de tres corridas, cuando los asientos auxiliares no son usados, los respaldos traseros se pueden abatir un poco más para ir aún más cómodos.

Los elementos de seguridad que conocimos en Colorado, pasan también a Trailblazer, incluyendo frenos de disco ventilados en las cuatro ruedas con ABS y EBD, sensores de estacionamiento, cámara de retroceso de alta definición, 6 airbags (incluyendo de cortina completa para tercera fila), alerta de colisión frontal, alerta de cambio de carril, cinturones de 3 puntas en todas las plazas, 3 anclajes ISOFIX (segunda corrida completa), control de tracción y estabilidad Stabilitrak, Hill Holder, control de velocidad en descenso, encendido automático de luces y limpiaparabrisas, aparte de cubre carter.

 

Mecánica y performance

Con respecto a lo mecánico, si ya leíste nuestro test sobre Colorado, lo principal se mantiene, incluyendo la unidad turbodiésel Duramax de 2.8 litros, 200 Hp y 500 Nm de torque, asociado a una caja de cambios automática de 6 velocidades con modo manual y con una gestión electrónica bastante inteligente, que detecta pendientes y acompaña al motor según la demanda. También se mantiene el selector electrónico de tracción, con modo 2H, 4H y 4L, así como la dirección de asistencia eléctrica.

Lo que si cambia es el esquema de suspensión trasero a uno independiente con espirales y un mecanismo de péndulo centrifugo donde está el convertidor de par, para estabilizar las vibraciones del motor, acentuadas en un motor diésel. Estos cambios le confieren un andar mucho más aislado, más suave y más aplomado que el que tiene Colorado. No nos engañemos, sigue siendo un SUV tradicional y nos encontraremos con un manejo que guarda bastante con el de una camioneta, por el tema del chasis independiente, pero, aun así, Chevrolet hizo buen trabajo con el control de rólido y el cabeceo.

Eso sí, tanto el sistema de tracción de Montero Sport como su consumo, son mejores, con un margen relativo de 2 km/l de diferencia. Ningún propulsor por ser diésel, es muy económico, debido a las masas de estos vehículos y sus torques respectivos, pero si te interesa el tema, con Montero Sport podrías bordear los 9 km/l en ciudad y los 14 en carretera. Con Trailblazer, son casi 7 km/l en ciudad y 12 en carretera. Para que tengas cuidado.

Conclusiones

Hemos dicho bastantes maravillas sobre Trailblazer. Y tenemos razón de hacerlo, Trailblazer se coloca como uno de los mejores SUV de 7 plazas del mercado y eso, considerando que tiene un completo nivel de seguridad, buena habitabilidad y alta potencia. Su conducción se ha refinado bastante para ser un todo-terreno familiar a la antigua y podría ser una alternativa de valor muy interesante tanto frente a sus rivales como otros modelos de tres filas que están sobre los 20 millones de pesos.

Y claro, sabemos que Equinox está cerca en precio, pero recordemos que son dos propuestas distintas. 

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