Test drive

Probamos el FIAT Argo Trekking

Heredero de una larga tradición de vehículos crossoverizados, el Argo Trekking es la propuesta de la marca para el segmento de los SUV compactos.

Probamos el FIAT Argo Trekking

Quienes conocen algo de la historia de la industria automotora sudamericana, podrán darle crédito a FIAT por leer antes que cualquier otro fabricante hacia dónde se estaban moviendo los gustos y necesidades de los clientes. De alguna manera, la marca italiana hizo gala de su condición de líder en ventas en Brasil por casi dos décadas, para atreverse a modificar su gama de vehículos urbanos y crear una tipología que hoy es normal en muchas marcas, segmentos y mercados: los crossovers.

Digamos que hay crossover y crossovers. Lo normal es que hoy se les diga así a los modelos tipo SUV con un corte más deportivo y urbano, y que no cuentan con grandes atributos off-road. Hacia fines de los años 90, en cambio, cuando FIAT inventó la familia Adventure, un crossover era un modelo equipado con ciertos aditamentos exteriores (protecciones plásticas) y mejoras mecánicas (más despeje), que lo convetían en un vehículo más polifuncional y con una estética outdoors.

El primero fue el Palio Weekend Adventure, una versión campera del station wagon tipo Subaru Outback, que tuvo gran éxito en Brasil y toda la región, y que fue seguido por muchos otros por las siguientes dos décadas. Hoy, la familia Adventure ya no existe, pero fue reemplazada por la gama Trekking, que por ahora tiene al hatchback Argo como su único representando, sumándose en poco tiempo más el sedán Cronos.

El FIAT Argo Trekking se vende en Chile desde inicios de 2020 en versión única, motor 1.3 litros y caja manual, a un precio de lista de $10.590.000, aunque hay opción de bono por financiamiento.

El paquete exterior

El FIAT Argo Trekking se diferencia de un Argo normal por el paquete estético deportivo y outdoors, que si bien no es tan invasivo como los que tenían los modelos Adventure, confieren al Argo una identidad visual bien atractiva, que al menos a nosotros nos gusta mucho.

Este paquete incluye muchos detalles en negro que contrastan de buena manera con el tono de carrocería exterior, que en nuestro caso era blanco. Hay unas láminas negras sobre el capó y en las zonas bajas de las puertas y en la zaga, acompañados del logo Trekking en negro y amarillo ubicados bajo las puertas traseras y en la maleta.

Este pack oscuro incluye gruesas molduras plásticas en las zonas bajas y en los guardabarros, barras longitudinales, spoiler trasero y las carcazas de los espejos exteriores. Y el techo completo también es negro. A eso, FIAT añade un tubo de escape con salida ovalada, llantas gris oscuro de diseño específico aro 15, y un parachoque trasero con acabado especial. Y quizás si el atributo más importante son unos buenos neumáticos todoterreno Pirelli Scorpion ATR con medidas 205/60 R15, que lucen un calugón muy llamativo pensando en aventurarse fuera del asfalto.

Un dato más no menor, es que FIAT modificó los espirales para elevar el despeje al piso 4 centímetros hasta los 210 milímetros, una altura digna de un SUV tipo Jeep Renegade, que garantizan que la base del Argo no va a topar en cualquier parte.

Vale decir que el FIAT Argo Trekking mantiene las medidas exteriores del modelo convencional, salvo por la altura. Mide 3.998 mm de largo, y 1.724 mm de ancho, con 2.521 mm entre los ejes. La altura, como dijimos, se eleva en 67 mm (despeje más barras) hasta los 1.568 mm.

¿Es un SUV? Claramente no, sigue siendo un hatchback bien "enchulado", que se erige como una alternativa a los SUV más tradicionales, aunque por atributos no se queda.

Interior menos llamativo

Por dentro, FIAT realizó menos modificaciones para esta versión Trekking. Básicamente, el tablero y consola central son en gris oscuro, y los asientos tienen costuras contrastantes en color naranjo, kientras que el logo Trekking está bordado en los respaldos de los asientos delanteros.

El resto del diseño interior apela a dos fundamentos que se presentaron con el Argo nomal: sencillez y habitabilidad. 

Lo primero resalta por los materiales, simples pero correctos, y los acabados o terminaciones bien ejecutados. No hay nada blando al tacto ni de tipo gomoso, pero algunos plásticos tienen texturas y la marca juega con la mezcla de colores y tonalidades para mejorar es aspecto general, que, insistimos, es correcto para el segmento. 

También sencilla es la funcionalidad, lo que se agradece. La posición en voladizo de la pantalla táctil del sistema de infoentretenimiento permite una fácil manipulación y, además, con perillas y botones de acceso directo por los costados, que lo hace sumamente fácil de usar. El volante es multifunción con mandos para el teléfono, y los marcadores analógicos integran un display digital para visualizar las principales informaciones. Nuvamente, es sencillo pero fácil de leer y de usar.

Lo segundo tiene que ver con el espacio interior, que es sumamente amplio en las plazas posteriores. Dos adultos altos, diría que hasta 1.80 m, entran bien en los asientos traseros. Yo mido algo menos de 1.70m y me queda un puño largo por encima de la cabeza antes de topar el techo. Además hay mucho espacio para las rodillas.

Donde más penaliza en es el ancho, donde tres adultos se toparán sí o sí en los hombros. Una lástima, porque la del Argo Trekking es una de las mejores plazas centrales del segmento, blanda en asiento y en respaldo, y con espacio para poner los pies por debajo. Ahora, caben tres sí o sí con algo de toleracia o con algún niño entre medio.

Menos generoso es el maletero, de 300 litros, algo mejor que algunos modelos del segmento hatchbacks, algo peor que otros modelos del segmento SUV-B. 

Equipamiento al debe

Quizás si el punto más bajo de este modelo es su nivel de equipamiento de confort y seguridad, lo que se nota aún más al ver los nuevos lanzamientos regionales como el Nissan Versa y el Chevrolet Onix, dos modelos del mismo segmento B del Argo, aunque con carrocería sedán.

En seguridad hay mucho por mejorar. Sólo se ofrece con doble airbag frontal, frenos ABS con EBD, anclajes isofix, neblineros delanteros, luces diurnas, monitoreo de presión de neumáticos, cinturones de tres puntas en todos los asientos y sensor de retroceso con cámara. No hay opción de más airbags y menos del tan necesario control de estabilidad.

Respecto del confort, tenemos aire acondicionado, asiento del conductor con ajuste en altura, vidrios y espejos eléctricos, cierre centralizado, volante multifunción, computador a bordo. Didamos que lo básico para un auto de este precio. ¿Qué extrañamos? Que el volante tenga ajuste en profundidad, que tenga luces con encendido automático y que haya control crucero, por ejemplo.

Respecto del sistema de infoentretenimiento hay poco de que quejarse, ya que el Uconnect es uno de los mejores del mercado por su usabilidad. Pantalla de 7 pulgadas, bluetooth, conexión a Apple CarPlay y Android Auto, mandos por voz, dos puertos USB... muy fácil de conectar los teléfonos, muy fácil de utilizar.

Mecánica justa

Respecto del tren motriz, el FIAT Argo Trekking llega a Chile con el conocido motor FireFly 1.3 litros, con cuatro cilindros y ocho válvulas, que genera 99 caballos de fuerza y 128 Nm de par, y que está asociado a una caja manual de 5 marchas.

No es un motor pujante para nada, especialmente en partidas y en pendientes, donde se siente un poco pobre de entrega. Pero tampoco es un mal motor considerando lo que se ofrece en este segmento. Son aceleraciones progresivas, nunca agresivas, y con recuperaciones bastante normales para este tamaño y peso (1.200 kilos). Su mejor régimen es entre 2.200 y 4.000 rpm, ahí se puede exprimir bastante bien y no genera insatisfacciones.

La caja es típica FIAT: relaciones normales para este motor, engranajes firmes, recorridos de varillaje largos. Con ella es fácil llevar a este motor a su mejor ritmo y sacarle el jugo cuando es necesario.

En todo caso, esta unión motor-caja nos permite tener un rendimiento bastante bueno para el segmento. Si bien FIAT homologa 12,3 km/litro en ciudad y casi 16 km/l en ciclo mixto, a nosotros nos dio un poco menos, entre 10 y 11, dependiendo de la forma de usarlo. Nada mal para un crossover de casi 100 caballos, aunque nada sobresaliente tampoco.

Un punto a favor es lo bien insonorizada que está la cabina, bastante silenciosa respecto de los ruidos de motor y aerodinámicos, aunque con estos neumáticos todoterreno hay más ruido de rodadura cuando se usa en carretera.

Respecto del chasis, FIAT le metió mano a la calibración de la suspensión para hacerla algo más rígida y poder soportar los embates de los malos camino. El Argo normal es para mi gusto demasiado blando en todo, en suspensión, en dirección, incluso en la caja de cambios. Ahora copia mejor los vaivenes de la superficie, amortigua mejor las irregularidades y baches, y ofrece un poco más de aplomo, sin generar rebotes, cabeceos y rolidos excesivos de la carrocería.

La dirección también fue recalibrada y si bien no ofrece un gran tacto, es un poco más directa y mueve la trompa hacia donde apunta el volante con algo más de velocidad. 

En todo caso, la puesta a punto es para brindar confort no solo en la ciudad, sino también en caminos de tierra.

Conclusiones

El nuevo FIAT Argo Trekking es una buena apuesta de la marca para un segmento donde no tiene mejores opciones, al menos por ahora. No es un SUV formal, es cierto, pero apostaría a que cuenta con más recursos en un fuera de ruta que muchos modelos que se venden como SUV. Partiendo por el mayor despeje de 21 cm, siguiendo por la recalibración de la suspensión y terminando con los neumáticos todoterreno, que además son de Pirelli, lo que garantiza muchas cosas.

Personalmente me gusta el paquete exterior que da vida al Argo Trekking. No es sólo una acumulación de plástico negro sobre la chapa metálica. Acá hay algo de estilo, muy propio de FIAT, con poco exceso y bastante buen gusto. Pero claro, es una impresión personal. Por dentro me hubiera gustado algo más de atrevimiento, pero está correcto ya que no se sale de los lineamientos de los nuevos FIAT.

También destaca por su habitabilidad interior, líder de su segmento. Una pena que el paquete de seguridad esté al debe. La ausencia de ESP no se compensa, al menos para mí, con un gran sistema de infoentretenimiento. 

Y si bien el motor anda justo en potencia y torque, está acorde al segmento y a cambio ofrece una respetable eficiencia en los consumos.

Test drive FIAT Argo Trekking

Marcelo Palomino recomienda

Cuéntanos que opinas